la sabiduría popular está llena de medias verdades, cuando no directamente mentiras, que han pasado de generación en generación como un mantra, sin que ni siquiera nos hayamos parado a pensar si son ciertas o no
con más de cuatro millones de españoles con problemas para pagar el recibo de la luz o el gas, cada vez más familias tiran de recomendaciones o trucos de amigos y conocidos para tratar de reducir el consumo energético de sus hogares y así reducir la factura. pero cuidado, no siempre esos consejos son acertados. en ocasiones son incluso contraproducentes
existen algunos falsos mitos alrededor de la eficiencia energética que impiden a los usuarios reducir su consumos. estos son los más habituales que ha detectado y desmontado el portal kelisto.es:
1.- dejar la calefacción todo el día encendida a baja temperatura gasta menos que encenderla y apagarla
falso: dejar la calefacción encendida, aunque sea a una temperatura moderada, supone un gasto más elevado que encenderla solo cuando la casa esté ocupada. si se quiere tener la vivienda caliente antes de llegar basta con instalar un termostato que encienda la calefacción a la hora programada
2.- los aparatos eléctricos como la televisión, el ordenador, cargadores de teléfono, etc. no consumen electricidad cuando están enchufados pero no se están usando
falso: algunos aparatos eléctricos consumen energía aunque no se estén utilizando, es lo que se denomina dejarlos en espera o en stand by. en concreto, esta práctica supone el 7% del gasto eléctrico anual en una vivienda
3.- es más barato poner la lavadora o el lavavajillas por la noche
depende: los consumidores que cuenten con una tarifa de discriminación horaria pagarán menos si utilizan sus aparatos eléctricos en las “horas valle” que van de las 22.00 a las 12.00 horas en invierno y de las 23.00 a 13.00 horas en verano. los consumidores que no cuenten con este tipo de tarifa pagarán lo mismo por el día que por la noche
4.- la vitrocerámica consume menos energía que la cocina de gas
falso: aunque es una creencia extendida, lo cierto es que la vitrocerámica consume hasta cuatro veces más que una cocina de gas
5.- dejar un ordenador encendido consume menos que apagarlo y encenderlo de nuevo
falso: si lo dejamos encendido, por ejemplo, durante toda la noche el gasto será superior a apagarlo y encenderlo de nuevo por la mañana. de igual modo, dejar el ordenado con el salvapantallas o en modo sueño, también implica un consumo energético, por lo que si vamos a estar varias horas sin utilizarlo, lo mejor es apagarlo y desenchufarlo
6.- cambiar de proveedor de energía es complejo y costoso
falso: el cambio de proveedor no implica ningún coste ni hay que realizar adaptaciones ni obras. la nueva compañía se encargará de todas las gestiones y el cambio se producirá de forma automática
Hablar de la combinación de clientes financieros y productos de ahorro es un terreno tan amplio que sería difícil determinar con precisión la combinación de ambas cosas y la duración de la misma. Y es que la elección del mejor producto de ahorro para un cliente depende mucho de sus situación personal y profesional, esta última rodeada de muchísima incertidumbre en los momentos actuales.
Optar por la contratación de productos a largo plazo suele suponer que el cliente quiere cubrir una necesidad en el tiempo, más o menos largo, pero que es algo en concreto. Cambiar de coche, cambiar de casa, mandar a los hijos a la universidad o buscar un complemento a su jubilación. Todos estos y más son objetivos que conducen a un cliente financiero a optar por un producto de ahorro a largo plazo frente a posiciones de ahorro en corto. Incluso puede que la elección de un tipo de producto y su plazo estén muy unidos al objetivo final perseguido.
Las continuas campañas realizadas por las entidades financieras todos los fines de año para comercializar planes de pensiones, dan a entender que son los únicos productos de ahorro a largo plazo que existen. Y nada más lejos de la realidad.
Las familias hipotecadas de Madrid, País Vasco, Cataluña y Navarra serán las más beneficiadas por la tasa en la que se situó el euríbor al cierre del mes de junio, ya que permitirá a las familias con hipotecas radicadas en esas comunidades ahorrarse entre 400 y 600 euros anuales.
Para aquellos inversores que quieren que su dinero les produzca beneficio a largo plazo, existen una serie de productos que ofrecen rendimientos anuales que van desde el 2,5% al 4%. Los seguros y los fondos garantizados parece que plantan cara a los antiguos depósitos de alta rentabilidad, y cogen fuerza, desde el consejo del Banco de España de reducir su ganancia al 1,75%.