en julio de 2011 la canciller alemana angela merkel elogiaba a una españa que había “hecho sus deberes” después de acceder a incrementar la edad de jubilación hasta los 67 años, una controvertida medida que en su opinión era "adecuada” para mejorar la competitividad. pese a todo, para su país la canciller prefiere rebajar la jubilación hasta los 63 años, en la que ha supuesto la primera gran reforma aprobada por la nueva coalición de gobierno alemana
una reforma de ley impuesta por el partido socialdemócrata (spd) como requisito para apoyar la formación del gobierno de coalición de merkel, que tendrá un coste cercano a 60.000 millones de euros hasta 2020 y sirve para premiar a trabajadores que “han rendido extraordinariamente a lo largo de su vida” y en condiciones muy duras, según defendió el vicecanciller socialdemócrata, sigmar Gabriel, tras anunciarse la reforma
según las estimaciones del gobierno alemán, hasta 2019 los gastos adicionales de las reformas se pagarán con las reservas del seguro de pensiones y con la renuncia a una baja de las cotizaciones, mientras que a partir de 2020 se destinará dinero adicional proveniente de la recaudación fiscal
la medida supone un cambio radical a la política de jubilaciones alemana, que tan solo el año pasado había comenzado a aplicar la jubilación gradual a los 67 años y ahora, desde este verano, se espera comenzará a aplicar las jubilaciones a los 63
mientras, en europa la media de edad de jubilación se encuentra en los 65 años, con españa e italia en los 67 años, Francia en los 62 o reino unido en los 68 años